sábado, 29 de diciembre de 2012

Lo que necesitas para jugar Dreadball

En días anteriores hemos descrito de forma breve en qué consiste DreadBall, qué tipo de juego es etc. Esta vez hablaremos de algo más mundano: el dinero, el señor Parné, la pela, la plata, la guita... En resumidas cuentas, cuántos euros hay que gastarse para empezar a jugar y qué obtienes de ellos.

En primer lugar, una buena noticia y una mala. La buena es que se puede empezar a jugar DreadBall sin gastar dinero. La mala es que esta opción queda coja por un motivo: las cartas, una parte que no es esencial en la dinámica del juego pero que sí aporta mucho interés al devenir de los partidos. ¿Y cómo empezamos a jugar sin gastar un duro? Lo primero es conseguir las reglas, ya sean la versión reducida que Mantic puso a disposición del público durante el lanzamiento en Kickstarter, o, si hay suerte, se pude conseguir la versión completa en Wargamevault, donde la tuvieron en oferta por Navidad (gratis y a cinco dólares). En el caso de contar solo con la versión reducida, es necesario ver los perfiles de cada equipo, que el autor del juego publicó en su propio blog. Lo segundo es apañarse un tablero, hay gente que ya ha diseñado los suyos propios y que los han colgado en el foro de oficial del juego. Lo tercero y último es rebuscar entre las miniaturas que uno tenga para usarlas de proxys a falta de nada mejor. El resultado puede ser similar a esto:
Photobucket

De esta forma, sin gastar un céntimo (dejando de lado los costes de impresión del tablero) se puede probar el juego y decidir si merece la pena invertir más dinero en él. En caso afirmativo, por 65 euros (algo menos si se adquiere en el distribuidor oficial en España: e-Minis) tenemos una caja básica con un equipo humano y otro de orcos y goblins, un árbitro, dos balones, 54 cartas, un tablero, 18 dados, diversos marcadores, hojas de equipo y, obviamente, las reglas. En la siguiente foto se puede ver el set que adquirimos para mi grupo de juego:
Photobucket
A lo que hay que añadir dos particularidades: que los equipos venían con 10 jugadores en lugar de los 8 que originalmente decían que venían con la caja y que de regalo también incluía un jugador especial llamado Wildcard.
Uploaded from the Photobucket Android App
Visto los precios de los juegos de miniaturas, la inversión inicial merece la pena, sobre todo si consideramos que en el caso de que haya más jugadores interesados solo necesitarán miniaturas para sus equipos propios, ya sean proxys u oficiales (que vienen en cajitas de 18 euros).

martes, 18 de diciembre de 2012

¿Qué es DreadBall?

Puede sonar un poco estúpido, pero lo primero que hay que dejar claro es qué no es DreadBall: no es BloodBowl. Cierto, hay similitudes entre entre ambos juegos, en concreto dos: hay una pelota y hay muchas tortas. Por lo demás, nada que ver.

Si BloodBowl es una versión de fútbol americano con toques de fantasía, DreadBall se parece más al balonmano en versión moderna y futurista. Más concretamente, el parecido razonable sería con ese mítico videojuego que fue en su día SpeedBall. Un balón metálico corriendo y rebotando por todo el campo, jugadores blindados disputando violentamente su posesión, ritmo frenético y sin pausa.

Fundamentos del juego

DreadBall se juega sobre un tablero hexagonal, seis jugadores contra seis . El campo está divido en dos partes, cada una ellas con tres zonas de anotación, dos más cercanas al centro del campo y un próxima al fondo. Cada zona de anotación tiene un hexágono objetivo hacia el que hay que lanzar la bola y, según la zona y la posición dentro de esta, un lanzamiento exitoso se traduce en más o menos puntos. A más dificultad, más puntos.
Si el lanzamiento da en la diana, inmediatamente se lanza de nuevo la bola al campo, sin frenar el juego ni recolocarse en el campo.

En el caso de que un equipo logre una diferencia de puntos notable, el partido se acaba. Si no se llega a esa diferencia, gana el que lleve más puntos al acabar los turnos reglamentarios, y en el caso de ir empatados, se juega una muerte súbita.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Esto es DreadBall

-¿Y esto qué es? Es como BloodBowl, ¿no?
-Esto es DreadBall.

En el plazo de un mes he repetido esta breve conversación una docena de veces en cada una de las tres partidas que he montado de este nuevo juego. A la trigésimo sexta vez caí en la cuenta de que hay muy poco material en español sobre DreadBall. Peor aún, y puede que como consecuencia de lo primero, descubrí que hay muy pocos jugadores en mi entorno.

Este blog nace con la intención de difundir entre los aficionados españoles información sobre DreadBall y, de paso, servir de punto de encuentro entre jugadores.