Si BloodBowl es una versión de fútbol americano con toques de fantasía, DreadBall se parece más al balonmano en versión moderna y futurista. Más concretamente, el parecido razonable sería con ese mítico videojuego que fue en su día SpeedBall. Un balón metálico corriendo y rebotando por todo el campo, jugadores blindados disputando violentamente su posesión, ritmo frenético y sin pausa.
Fundamentos del juego
DreadBall se juega sobre un tablero hexagonal, seis jugadores contra seis . El campo está divido en dos partes, cada una ellas con tres zonas de anotación, dos más cercanas al centro del campo y un próxima al fondo. Cada zona de anotación tiene un hexágono objetivo hacia el que hay que lanzar la bola y, según la zona y la posición dentro de esta, un lanzamiento exitoso se traduce en más o menos puntos. A más dificultad, más puntos.Si el lanzamiento da en la diana, inmediatamente se lanza de nuevo la bola al campo, sin frenar el juego ni recolocarse en el campo.
En el caso de que un equipo logre una diferencia de puntos notable, el partido se acaba. Si no se llega a esa diferencia, gana el que lleve más puntos al acabar los turnos reglamentarios, y en el caso de ir empatados, se juega una muerte súbita.
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